Lo constante.

Sí, estuve ahí. Al igual que en muchos lados más, todos con los matices especiales que desencadenan después los apegos. Sí, me sentía en una prisión la mayoría de los días de la semana, y los que restaban salía solo para comprobar que uno le agarra cariño a pertenecer a un lugar ficticio. Perseguí cosas [...]

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